El megaproyecto más ambicioso del sureste
El Tren Maya representa la obra de infraestructura más grande de México en las últimas décadas: 1,554 kilómetros de vías que conectan a Palenque, Chiapas, con Cancún, Quintana Roo, atravesando Tabasco, Campeche, Yucatán y la Riviera Maya.
Para DICSSA, participar en la construcción de terracerías del tramo Calkiní–Izamal, en el estado de Yucatán, representó uno de los proyectos más exigentes de nuestra trayectoria.
Retos de la construcción en el sureste
Condiciones geológicas
La Península de Yucatán se caracteriza por un suelo kárstico — caliza porosa con cavidades subterráneas (cenotes). Esto requirió:
Climatología
Las lluvias de la temporada ciclónica (mayo–octubre) en Yucatán superan los 800 mm anuales, lo que obligó a:
Logística y abastecimiento
La obra se desarrolló en zonas selváticas remotas, lo que implicó:
Alcance de DICSSA en el proyecto
La participación de DICSSA en el tramo Calkiní–Izamal incluyó:
Legado en infraestructura regional
Más allá del propio tren, el proyecto generó un efecto multiplicador en la infraestructura vial de la región:
El Tren Maya es un ejemplo de cómo los grandes proyectos de infraestructura transforman no solo el transporte, sino el tejido económico y social de una región completa.

